martes, 12 de agosto de 2014

De la realización a la fundación de medios



Julio 29 de 2014

Querido Fabio,

Ahora soy yo el que te pide disculpas por la demora en la respuesta a tu carta, y también tiene que ver con lo que dices respecto a significado y sentido. Es cierto, la academia actual se llena de significados y pierde el horizonte sobre el sentido, se hastía de repetir y transferir teorías que no vivencia, ni razona sus propias vivencias para darles sentido, pierde su misma esencia. Yo relaciono estos dos conceptos con la capacidad de vivir del profesional, en nuestro caso el de la comunicación, entendiéndolo, no como aquel que se llena de cartones con títulos impresos, sino como quien profesa lo que hace, quien convierte su profesión en una razón de vida.

            Escribir está relacionado con ese sentir y esa experiencia, hablo por supuesto de una escritura desde los sentidos, no desde los significados. Como seres humanos, experimentamos la vida a plenitud, con sus alegrías y tristezas, emociones que nos sorprenden a la vuelta de la esquina con eventos no programados. Y este año, juntos hemos tenido que experimentar parte de esas emociones que, en mi caso, también se convierten en un obstáculo para escribir.

            Cuando me planteas sobre el paso gigantesco que dio la Escuela al pasar de una realización de bienes y productos audiovisuales a desarrollar medios audiovisuales, vienen a mi memoria varias cosas. La primera, la enorme dificultad que tuviste en la facultad y la universidad para que se entendiera la diferencia entre realización audiovisual y medio audiovisual, cuando estabas diseñando la Tecnología en Realización Audiovisual, programa académico en el que convergen muchas de las experiencias de la Escuela a lo largo de los años como realizadora de bienes y productos audiovisuales. La segunda, la imagen del Padre Camilo Bernal, Rector de Uniminuto en la época de fundación de la Escuela y los siete primeros años de labores, sosteniendo en sus manos la edición en CD de la primera producción sonora que hicimos en Uniminuto, “Tun tun, por nuestros derechos”, serie radiofónica para reafirmar la Ley 70 y los derechos de las negritudes a la titulación de su territorio en la Costa Pacífica. Y la tercera, el lobby gigantesco y los diálogos eternos para que al interior de nuestra universidad y con otras universidades, se entendiera la importancia que tiene la posibilidad de reflexionar la academia a través de la producción audiovisual para televisión, a través de nuestro canal de televisión universitaria, Zoom, cómo esta ofrece nuevas alternativas frente a lo que se llama “apropiación social del conocimiento”, que no es otra cosa diferente a la experiencia académica que construye la universidad a partir de sus funciones sustantivas, la docencia, la investigación y la proyección social.

            Pasar de la realización de bienes y productos audiovisuales a la creación de medios, como nuestra emisora Uniminuto Radio 1430 a.m., o a la participación en nuestro Canal Zoom, potente ventana de televisión universitaria de la cual somos socios junto a 45 universidades más, es un paso gigantesco que implica el rompimiento de paradigmas académicos, financieros y administrativos para que TODA la academia se incorpore a las innovaciones que esto ofrece, y no sea sólo el trabajo titánico de unos pocos. Realmente, lo que hemos hecho es poco, un grano de arena frente a lo que hay por hacer, y ese reto se cimenta sobre la base de la construcción de un discurso fuerte en significados y sentidos que permita generar una verdadera apropiación de los medios de comunicación por parte de la universidad, no desde la mirada del “deber ser”, propia de las teorías críticas, sino desde las posibilidades estéticas y comunicacionales que implica el diseño de modelos de producción y realización y la verdadera proyección  del conocimiento que se construye día a día; es decir, la apropiación de un ejercicio comunicacional praxeológico.

Termino esta parte, diciéndote que si bien ese paso ha traído grandes satisfacciones profesionales en medio de una titánica lucha, también ha sido frustrante ver cómo se apaga el proyecto del Canal Latinoamericano de Integración de Pensamiento, Clip Uniminuto, en el cual se generaba todo el sentido de comunicación a través de las TIC, más allá del simple administrador de páginas web en el que ha caído el país.

            Ahora que estoy haciendo la profesionalización en Comunicación Social – Periodismo, como parte de esta nueva etapa en la que hemos entrado nosotros, evoluciones o involuciones de la existencia, he podido analizar desde cierta distancia el trabajo que estamos realizando en Uniminuto en la Escuela de Medios para el Desarrollo, en el sentido de lo que ésta puede representar para una forma de pensamiento latinoamericano y allí me surgen varias preguntas: ¿Cuáles de nuestras experiencias se deberían sistematizar como posibles referentes teóricos que aporten a la construcción de conocimiento? ¿La práctica en comunicación del Minuto de Dios y su reflexión a través de una Facultad y una Escuela de Medios para el Desarrollo permitiría plantear una teoría o un modelo como, por ejemplo, el Modelo de Comunicación Praxeológico , o una Teoría Praxeológica de la Comunicación? ¿Lo que hemos hecho no sería suficiente para decir que hacemos parte de ese conglomerado de experiencias comunicativas que conforman lo que se llama Escuela Latinoamericana de la Comunicación?

            No sé, el tiempo lo dirá, pero sí tengo claro que a partir de la experiencia praxeológica se han hecho importantes aportes a esa construcción teórica de la comunicación, esa que le da significado práctico al cambio social, por ejemplo, el concepto de “bien audiovisual” acuñado a través de tu investigación sobre Mercadeo Audiovisual y la realización de los eventos internacionales de Vida al Cine. ¿Qué es el bien audiovisual, qué significa? ¿Por qué no seguir hablando, simplemente, de producto audiovisual?

            No quiero terminar, sin antes hacer un paréntesis sobre la reunión que se realizó con motivo de los 15 años de la Escuela de Medios para el Desarrollo en casa de Clarita, nuestra amiga y compañera Coordinadora de la Unidad de Televisión, impulsada por Eliana Herrera, nuestra actual directora de Escuela, fue una celebración íntima, llena de sentido y con un lindo homenaje a nuestros 15 años de labor en Uniminuto, aunque debo decir que en la caricatura quedamos un poco gordos.

Espero que podamos estrechar los tiempos de nuestra escritura, y que esas experiencias de la cotidianidad que nos dan sentido pero, a veces, se vuelven obstáculos para la escritura, por lo menos en mi caso, no se sigan atravesando. Un abrazo grande a mi querida amiga Tere, tu esposa, quien fue fundamental para esas primeras épocas de la Escuela. Sin su apoyo no hubiéramos podido lograr muchas de las cosas que hicimos.

Un abrazo,

Fernando

lunes, 21 de abril de 2014

El Sentido en la construcción del concepto "Escuela"

Abril 15 de 2014

Querido amigo Fernando.

Sólo te pido que aceptes mis excusas por la tardanza en contestar tu primera carta; estas tienen que ver con que considero a la carta como una forma de comunicación con mucho más sentido que significación, mientras al correo electrónico con más significación que sentido.

Me explico; comunicar, según las ideas que trabajó Jesús Martín Barbero en las conversaciones que tuvo, durante todo el 2012, con los profesores de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Uniminuto que quisimos y pudimos asistir regularmente, y que me he permitido desarrollar, es: compartir significaciones y sentidos; la comunicación, ese proceso que posibilita el compartir de acciones cargadas de significación y sentido, para crear nuevas significaciones y sentidos entre todos los que participan, directa e indirectamente, en él; la comunicación, como ciencia, ese campo del saber y el conocimiento que estudia ese proceso antes mencionado.

Considero a las significaciones como aquellos pensamientos, ideas, conceptos, recuerdos, sensaciones, etc., que se reflexionan, a través de la razón, se comprenden o se entienden, se guardan en la memoria útil del cerebro, se elaboran y se aceptan, transforman o rechazan, para incorporarse, voluntariamente, al comportamiento cotidiano de quien las elabora; éstas tienen mucho que ver con los saberes y el aprendizaje: Mientras a los sentidos como aquellos pensamientos, ideas, conceptos, recuerdos, sensaciones, etc., que llegan al sentimiento, sin pasar por la razón, y obligan a responder con emociones; esos sentidos no se guardan la memoria útil del cerebro, sino en la memoria que se reparte, desde el cerebelo, a la genética misma de las células, y tienen más que ver con los conocimientos y los aprehendizajes.

Es decir, las significaciones son las definiciones que construimos de las cosas, de todo tipo, se almacenan como saberes en cualquier clase de “libros”, y la academia (léase, sobre todo, nuestra universidad latinoamericana), con gusto casi obsceno, enarbola como su gran patrimonio, y se está quedando en transmitirlo; mientras, los sentidos son los comportamientos que adquirimos en la medida que aprehendemos del vivir las cosas, también de todo tipo, y que nos transforman profesionalmente y, más importante aún, personalmente; este es el patrimonio de toda escuela, donde se aprehende haciendo, es decir, se genera conocimiento, básico en aquel que hasta ahora se acerca a un campo específico de ese conocimiento, y avanzado en aquel que lleva tiempo trabajando la temática.

Por ahora, creo que puedo parar aquí y clarificar que aspiro a trabajar, como ya se insinúa, el concepto de escuela que hemos intentado desde hace 15 años, los mismos que llevamos en Uniminuto, y es lo que nos invita a este juego intelectual que has propuesto.

Quisiera que me dijeras algo, acerca de ese firme paso que dimos en la escuela, al pasar de realizar bienes y productos audiovisuales, de muchas clases y con diferentes intenciones comunicacionales, a desarrollar medios audiovisuales, también, de varias clases y con distintas búsquedas comunicacionales; así, trabajaríamos, entre juntos, los temas claves del proceso que nos ha reunido durante estos últimos 15 años, aunque viene de épocas muy anteriores, porque se fundamentan en principios éticos muy arraigados sobre la responsabilidad que tenemos por estar aquí y ahora. Sin embargo, son tantas y tantas las experiencias vividas y que merecen ser reflexionadas, que puedes escoger el tema que quieras; estoy seguro que todo será productivo.

Mil gracias querido amigo, por llevarme a “consignar” mis pensamientos otra vez; lo hiciste cuando caminamos la gran experiencia de conocer el cine, primeramente en el curso Cine y Videos de INPAHU, tú, como estudiante, yo, como profesor; lo volviste a hacer cuando dimos el salto a ser colegas en la enseñanza del mundo audiovisual, en la Tadeo Lozano y otras instituciones de educación superior; nuevamente, lo hiciste cuando corrimos, con mi esposa y gran amiga tuya, Teresa, la aventura de crear una productora de contenidos audiovisuales, Producciones Clack-queta, y una entidad educativa especializada, TALLARTE, como socios; y lo estás haciendo, permanentemente, desde cuando me estás llevando a que volemos en la creación y desarrollo de innumerables propuestas audiovisuales de realización, producción y generación de conocimientos del campo; campo de conocimiento, artístico e industrial al mismo tiempo; por lo tanto, un campo en permanente y acelerada producción de saberes y conocimientos que, cada nuevo día, ofrece muchas opciones de crecimiento al apasionado por el tema, como lo somos los tres: Teresa, tu y yo.

30 años han pasado, y espero que pasen otros tantos, con esta maravillosa sociedad preocupada, siempre, por aportar algo, por pequeño que parezca, a la construcción de una nueva sociedad fundamentada más en el respetar y compartir que en el tener y competir.

Un abrazo.

Fabio.

martes, 18 de febrero de 2014

¿Por qué celebrar 15 años en Uniminuto?

Febrero 12 de 2014

Querido Fabio,

            Hace 15 años iniciamos este camino de construir desde la docencia y los medios en Uniminuto, una universidad que de pronto nos abrió las puertas y nos hizo una oferta seductora: desde la Escuela de Medios, ayudar a construir una sociedad mejor, que le permita a la gente y a los grupos sociales reflexionarse y crecer. Creo que el reto lo hemos cumplido, algunas veces bien, otras no tanto y, por supuesto, afortunadamente, hemos cometido muchos errores que nos han permitido reflexionar una y otra vez el que hacer subgeneris, en una facultad y una universidad igualmente subgeneris.

            Desde noviembre del año pasado venimos hablando de celebrar los 15 años de labores en Uniminuto, pero, ¿por qué celebrar? ¿Por qué celebrarnos? Esto me recuerda un poco a los españoles, cuando cumplen años son ellos los que se celebran, organizan su fiesta e invitan a sus amigos y, además, pagan la fiesta, al contrario de nosotros los colombianos que son los amigos o familiares quienes organizan la celebración, muchas veces una fiesta sorpresa.

            Yo creo que celebrarnos a nosotros mismos es válido, es autorreconocernos, es reflexionar nuestra vida y nuestro interior en función de lo que hemos hecho, con quién y en dónde, sólo para poner algunos elementos de tantos que pueden existir y que uno podría tomar para hacer esta mirada retrospectiva.

            Una vez decidimos que queríamos celebrarnos los 15 años de labores en Uniminuto, la pregunta fue: ¿cómo? No se trata, por supuesto, de una fiesta o un evento dónde estén los conocidos, los compañeros y los amigos. En realidad, se trata más de una celebración reflexiva que parta desde nuestro interior,  por eso, decidimos hacerla en redes sociales. Es decir, no hacemos una celebración institucional, hacemos una celebración personal, desde la amistad y con el orgullo de estar cumpliendo un propósito; hay que anotar sí, que la celebración institucional son los 20 años de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de Uniminuto, en la que también, por supuesto, estaremos participando. 15 de esos 20 años los hemos vivido de manera comprometida.

            Una vez ponemos la celebración en el plano personal, queda claro que su método no es académico, por consiguiente no se trata de una sistematización de la experiencia, eso se hizo en los 10 años de la Escuela, investigación realizada por Eliana Herrera y recogida en el libro En medio de la memoria, 10 años de la Escuela de Medios para el Desarrollo. Cuando definimos celebrarlo en las redes sociales, pensamos en un blog y un fanpage. En el primero escribir nuestras experiencias y reflexiones sobre éstas, el segundo, generar ante todo imágenes y cortos razonamiento, además de vincular el blog para compartirlo en nuestros respectivos muros. Sin embargo, había algo en esa idea que no nos acababa de gustar.

            Una de las características de nuestra relación de amistad ha sido el diálogo continuo, una charla nunca terminada en la que hemos compartido y discutido, en la que hemos estado de acuerdo y en desacuerdo, pero sobre todo, en la que hemos logrado reflexionar nuestras miradas y diferencias. Me acordé entonces de un libro que leí el año pasado: Aquí y ahora, cartas, en él se recoge la correspondencia mantenida por Paul Auster y J.M. Coetze, ambos escritores, el primero estadounidense y el segundo sudafricano, premio nobel de literatura 2003.  Este libro recoge el intercambio epistolar mantenido por los dos entre los años 2008 y el 2011. Hablan de mil cosas, pero ante todo, prima la reflexión y el diálogo de amistad, en escritos abiertos y francos, sin ninguna pretensión, sin cargas científicas, ni teóricas. Ese podría ser nuestro método de celebración. ¿Por qué no iniciar un intercambio de correspondencia, que aumente la experiencia de nuestras charlas a lo largo de 25 años de amistad, 15 de los cuáles los llevamos en Uniminuto?

            La carta tiene varias características, es un diálogo pausado, reflexivo, cuya interacción requiere alternarse la respuesta, no tiene la simultaneidad de lo presencial. Decidimos que ese fuera nuestro método. De tal manera, vamos a celebrar nuestros 15 años de presencia en Uniminuto, a través de un intercambio de cartas publicadas en un blog y una serie de crónicas gráficas publicadas en un fanspage.

Mi querido Fabio, muchas gracias por haber aceptado mi propuesta de que te vinieras a Uniminuto, por ser mi consejero y mi “parner” mientras fui director de la Escuela, y por seguir compartiendo y aconsejándome, en las labores que ahora sigo como docente en la facultad y realizador en la Escuela.

Un abrazo,

Fernando


Pdta. Eliana Herrera es hoy nuestra directora en la Escuela de Medios, eso me satisface enormemente.